martes, 17 de abril de 2018

SU PERSONAL TRAINER EN CASA

SU PERSONAL TRAINER EN CASA

La editorial Corpus se complace en presentar una nueva obra de la licenciada Viviana Viviant, titulada "Su Personal Trainer en Casa".

En ella, la autora hace referencia al sedentarismo como uno de los factores de riesgo más importantes de morbimortalidad, brinda consejos para alejarse del mismo, para dejar atrás las excusas y ponerse en acción, como también para conseguir un alto grado de estímulo e incorporar la actividad física como parte del estilo de vida, y no solo como medio para adelgazar.

Además, la especialista explica en que consiste el ejercicio aeróbico o cardiovascular y el de fuerza, y los beneficios que cada uno proporciona para la salud.

El lector, a su vez, cuenta con una sección llamada "clase express de anatomía" para conocer más acerca del sistema óseo y muscular, y tiene a su disposición un apartado con un set de elementos de trabajo y autoevaluación sugeridos.

Este libro pretende ser una guía visual educativa tanto para aquellas personas apasionadas por el ejercicio físico, como para las que les cuesta salir de sus casas y emprender un programa de entrenamiento.

Es un manual didáctico de casi 200 páginas, con una extensa producción fotográfica que muestra diferentes ejercicios y sus variantes, con su correcta ejecución, para hacerlos desde el hogar sin necesidad de ir al gimnasio.

Las cuatro partes principales en la que se divide la obra, son "tren superior: espalda, pecho y brazos", "zona media: abdominales y espinales", "tren inferior: piernas y glúteos", y "estiramiento, elongación y re educación postural". En cada ejercicio se especifica para que nivel de aptitud física se recomienda.

Contar con la presencia de Viviana como entrenadora virtual, seguramente va a ser una experiencia satisfactoria y motivadora, pero es necesario asimismo empoderarse del cuidado de la salud para comenzar a disfrutar plenamente de la actividad física y sostenerla de por vida.




viernes, 2 de febrero de 2018

JOSÉ RAMÓN LLORENTE, VÍCTIMA PREFERIDA DE QUIENES DEMONIZAN LAS TERAPIAS...

sábado, 6 de enero de 2018

DE LA PSIQUIATRÍA FARMACOLÓGICA A LA PSIQUIATRÍA ORTOMOLECULAR


DE LA PSIQUIATRÍA FARMACOLÓGICA A LA PSIQUIATRÍA ORTOMOLECULAR

Por: Dr. Eduardo Cabau
(Articulo tomado de: http://www.doctorcabau.es/psiquiatria/#more-3341)

Una vez más vuelvo al tema de la psiquiatría farmacológica y sus tremendas limitaciones, tanto en sus planteamientos como en sus resultados.
Lo primero que se nos enseñó como jóvenes psiquiatras, fue a buscar pertinazmente aquellos síntomas a los que se les pudiera agrupar en etiquetas diagnósticas, para así finalmente, prescribir aquellas drogas que supuestamente solucionarían los problemas etiquetados.
Es lo mismo que ocurre en la industria automovilística donde cada vez es mas difícil encontrar un verdadero mecánico, puesto que la mayoría de los así llamados, en realidad son montadores de piezas que han perdido la visión global de su trabajo, contribuyendo inconscientemente al modelo de usar y tirar.
En aquellos cinco años que pasé como residente de psiquiatría, me di cuenta que el hospital era una máquina de curar síntomas pero no personas. Los pacientes “no eran de nadie”, y eso probablemente, contribuía a su confusión y desamparo. Las recaídas eran continuas y entre los métodos de “curación” predominaban los psicofármacos. Probablemente, ni había medios, ni conocimientos suficientes para abordar los tratamientos de una forma integral.
En síntesis:
Esos años de residencia, me ayudaron mucho a darme cuenta de LO QUE NO HABÍA QUE HACER
Por otro lado, estoy muy agradecido a esos años de formación, porque pude entrar en contacto con gran cantidad de personas y dolencias, que abarcaban todo el espectro de la psiquiatría dándome una visión real del sufrimiento humano, dejando al descubierto nuestras limitaciones como médicos.
Quizá fue esa sensación de insatisfacción, la que espoleo en mí la necesidad de formarme de una manera más amplia y continua, para tratar de tener más y mejores herramientas que me permitiesen ayudar de un modo más eficiente.
UN POCO DE HISTORIA
Antes de la introducción de los psicofármacos (a partir de los años 50), en psiquiatría existía el modelo psicodinámico (influenciado por las ideas de Freud) donde se explicaba la enfermedad mental como el resultado de conflictos inconscientes en la etapa infantil. Pero poco a poco, debido al auge de los psicofármacos (sobretodo en las décadas de los años 80 y 90), se fue implantando el modelo biológicista donde se consideraba que los trastornos mentales eran debidos a desequilibrios bioquímicos del cerebro.
SE PASÓ DE LA “TERAPIA DE LA PALABRA” A LA “TERAPIA BIOLÓGICA DEL PSICOFÁRMACO”
Hoy en día el modelo de psiquiatría, teóricamente es el psico-biológico-social, pero en la realidad práctica (con honrosas excepciones) sigue imponiéndose el modelo puramente psicofármacologico. Esto tiene su lógica, puesto que conviene no olvidar que la “formación” de muchos médicos, ha estado y está, más en manos de las grandes Corporaciones Farmacéuticas que de las Universidades.
Ya hablé largamente en “El abuso de los tranquilizantes” del tema de las farmacéuticas y de como diseñan la preparación y “penetración” de sus fármacos.
Como he dicho, los psicofármacos experimentaron un auge sorprendente a partir de finales de la década de los 80, y lamentablemente no se prestó suficiente atención, ni a sus numerosos efectos secundarios, ni a su capacidad cronificadora de las enfermedades que trataban de curar.
EL DOGMA DEL DESEQUILIBRIO QUÍMICO PARA EXPLICAR LA ENFERMEDAD MENTAL 
La industria farmacéutica creó la falsa creencia de que el cerebro, en las diferentes enfermedades, carecía de determinadas sustancias que necesitaban ser restituidas –por fármacos–, para solucionar los problemas diagnosticados, PERO ESO NO ES CIERTO.
No se ha demostrado por ejemplo, que en una depresión la persona carezca de serotonina, pero lo que sí se ha verificado, es que al tomar el fármaco antidepresivo prescrito, se altera el estado de la conciencia que se solapa con la depresión, llegando a enmascararla.
Los psiquiatras sabemos que el alcohol desinhibe, y en muchos casos actúa como un “fármaco”, pero ninguno de nosotros nos atreveríamos a decir que el alcohol cura la timidez.
Como indica el periodista de investigación Robert Whitaker en su magnifico libro “Anatomía de una epidemia” :
 “numerosos estudios publicados hace más de 50 años en prestigiosas revistas científicas, revelaban una anomalía sorprendente: en repetidas ocasiones, las drogas psiquiátricas empeoraban la enfermedad mental y disparaban los riesgos de daño hepático, de sobrepeso, de colesterol o de azúcar en la sangre …
Más adelante continúa:
Antes del inicio del tratamiento psicofarmácologico, los pacientes diagnosticados de esquizofrenia, depresión o cualquier otro trastorno psiquiátrico no presentan estos famosos desequilibrios químicos. Sin embargo, una vez que una persona inicia el tratamiento psicofarmácologico, que de una manera u otra abre una llave en la mecánica habitual de la transmisión neuronal, su cerebro empieza a funcionar de manera anormal
Así pues,
MÁS QUE CORREGIR LA QUÍMICA CEREBRAL, LO QUE HACEN LOS PSICOFÁRMACOS ES ALTERARLA
No se trata de demonizar el uso de los psicofármacos. Me he cansado de repetir que “ni medicación para todo, ni medicación para nada“. Fueron los primeros antipsicóticos los que permitieron controlar (aunque no ayudar) a gran cantidad de pacientes recluidos y aislados en instituciones manicomiales, sometidos a un régimen prácticamente policial.
La utilización de determinados fármacos en situaciones puntuales, pueden, –y de hecho son–, de gran ayuda en el contexto de un proceso terapéutico; siempre y cuando se tenga en cuenta, y se informe debidamente al paciente y/o familiares sobre los posibles efectos secundarios, los efectos rebote (recaídas, adicción psicológica), y las probables consecuencias de su retirada (síndrome de abstinencia).
EL PELIGRO DE LA CRONIFICACIÓN
He visto a muchos pacientes, que al efectuarles la historia clínica, empiezan a contarme que han pasado por muchos médicos y que llevan años tomando todo tipo de psicofármacos: hipnóticos (para dormir), benzodiazepinas (para relajarse), antidepresivos, neurolépticos (antipsicóticos), sales de litio (para equilibrar el estado de ánimo), anticonvulsionantes  (para la bipolaridad), etc. Son pacientes polimedicados, intoxicados y que están en franco peligro de cronificación.
LOS PSICOFÁRMACOS CREAN ESTADOS MENTALES ALTERADOS QUE SE SOLAPAN CON LOS TRASTORNOS DE LOS PACIENTES
Sabemos que los psicofármacos crean estados mentales alterados que se solapan con los trastornos de los pacientes, y estos al dejar de tomarlos, sufren los efectos de la abstinencia, a la que confunden con una recaída, lo que a su vez justifica la necesidad de volver a tomarlos.
Se pone así en marcha, una espiral que probablemente hará que el psiquiatra recurra a otros fármacos, o el paciente busque a otro profesional; quien a su vez –si no está avisado–, probará con otros fármacos … y el triste final para el paciente, será una más que probable cronificación.
Imaginemos por un momento, que tenemos una pesadilla donde nos persiguen para hacernos daño. Podemos hacer muchas cosas DENTRO del sueño: correr, escondernos, luchar, gritar, llorar, etc. Pero ningún cambio de un comportamiento a otro –dentro del sueño–, pondrá fin a la pesadilla. El único modo de salir de un sueño, es DESPERTARSE !!
El despertar ya no constituye una parte del sueño, sino que es un cambio a un estado completamente distinto y liberador.
LA SOLUCIÓN NO CONSISTE EN CAMBIAR DE FÁRMACOS … SINO EN DESPERTARSE
Una vez más, conviene recordar que los médicos debemos ser acompañantes y guías empáticos de nuestros pacientes, sin embargo se suelen quedar solos al ser víctimas – en muchos casos con nuestra complicidad o ignorancia –, de la creencia imperante en la sociedad del bienestar, de que sentirse mal es inadmisible (sobretodo si el problema es mental), con lo cual el psicofármaco es la solución más fácil e inmediata (hay fármacos para casi todo).
EL PSICOFÁRMACO ES UNA HERRAMIENTA IMPORTANTE, PERO NO DEBE SER LA ÚNICA HERRAMIENTA
EL “BEST SELLER” DE LAS ETIQUETAS
Con la llegada de los psicofármacos y el “descubrimiento” de nuevos trastornos, se fue logrando que la percepción de los psiquiatras y de la psiquiatría, fuese más científica y por lo tanto más aceptada por el resto de la comunidad médica. Había que dar carta de naturaleza a esa necesidad de reivindicación y aceptación.
Para ello, se elaboró el manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos Mentales (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría y su versión europea de la Clasificación Internacional de las Enfermedades mentales (CIE). 
Los términos en que son concebidas las diferentes “etiquetas” de estos manuales, se establecen por consenso sin basarse en pruebas, sino en descripciones de comportamientos. Además de no ser útiles para los diagnósticos médicos, pueden llegar a ser muy peligrosos los fármacos propuestos para su cura.
A día de hoy, no se ha demostrado de una manera convincente la causa genética o biológica de ni una sola enfermedad mental. Se diagnostican “desequilibrios químicos” a pesar de que no existen pruebas que lo confirmen
En su libro “El mito de la enfermedad mental“, el eminente psiquiatra Thomas Szasz afirma que …
No existen análisis de sangre o pruebas biológicas que determinen la presencia o ausencia de la enfermedad mental, como existen para la mayoría de las enfermedades del cuerpo
Por otra parte, la industria farmacéutica –en ese afán por etiquetarlo todo–, equipara rápidamente un síndrome (conjunto de síntomas) a una enfermedad. Pero eso no es cierto (un síndrome de un ataque de pánico no es una enfermedad).
LA PSIQUIATRÍA ORTOMOLECULAR
A principios de los años 50, la psiquiatría negaba que existiese ninguna cura para la esquizofrenia, y fueron los doctores Abram Hoffer y Humphry Osmond quienes empezaron a investigar sobre la causa de la misma, llegando a demostrar que no solo se podía controlar la enfermedad, sino que en muchos casos, se lograba revertirla con alimentación natural no procesada, hábitos de vida saludables y grandes dosis de vitaminas y otros nutrientes.
En palabras del Dr. Abram Hoffer:
“El psiquiatra promedio no entrará a preguntarse qué causa la esquizofrenia. Ellos dicen: “no lo sé”. Piensan que es bioquímica. Usan la palabra “bioquímica” pero no entienden lo que significa, porque al dar a alguien una droga tóxica no le están dando un tratamiento bioquímico. Simplemente lo están envenenando”.
Posteriormente, el biólogo molecular, científico y dos veces ganador del Premio Nobel, Linus Pauling, hizo acto de presencia en esta historia. En 1941, Pauling fue diagnosticado de una enfermedad renal considerada incurable, y de la cual salió adelante con una dieta pobre en aminoácidos, y alta en vitaminas y minerales.
En 1965 empezó a colaborar con Abram Hoffer, en los efectos bioquímicos que las grandes dosis de vitaminas y otros nutrientes, ejercían sobre el organismo y su capacidad curativa para todo tipo de enfermedades.
Finalmente, fue en 1968 cuando propuso el término “medicina ortomolecular“, afirmando que:
LAS MOLÉCULAS ADECUADAS, EN LA CONCENTRACIÓN ADECUADA, SON EL PILAR FUNDAMENTAL DE LA SALUD
En la psiquiatría ortomolecular, se considera que las enfermedades mentales son causadas por desequilibrios moleculares, y su tratamiento básico, consiste en proveer al organismo de todos los nutrientes (vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, enzimas, aminoácidos, etc) necesarios en su justa cantidad.


PARA LOGRAR UN BUEN ESTADO DE SALUD MENTAL SE PRECISA DE UNA CORRECTA ALIMENTACIÓN, UNA DESINTOXICACIÓN DEL CUERPO Y LA MENTE, Y UNA ARMONIZACIÓN ENERGÉTICA


El Dr. Carl Pfeiffer fue otro médico que se dedicó al estudio de la esquizofrenia y su tratamiento. Afirmaba que “por cada fármaco que beneficia a un paciente, hay una sustancia natural que puede alcanzar el mismo efecto” …  y … ” si hay un fármaco que puede alterar la bioquímica del cerebro, hay una combinación de los alimentos que pueden alcanzar el mismo resultado sin efectos secundarios“.
Os dejo este magnifico documental llamado “Alimenta tu cabeza” donde se narran las vicisitudes del Dr. Abram Hoffer y sus colegas, en la búsqueda de una cura para la esquizofrenia a base de megadosis de vitaminas C y Niacina (vitamina B3).
“Los medicamentos matan porque se inmiscuyen con las reacciones propias del organismo. Actúan como venenos. Los animales están sanos porque comen las comidas que su especie viene consumiendo durante miles de años. Los mejores zoológicos siguen el mismo principio. Los seres humanos han roto esta relación modificando la comida y creando artefactos que parecen ser comidas, donde el veneno está camuflado y es muy peligroso, especialmente a largo plazo”                                                                                       Abrahan Hoffer (Psiquiatra y bioquímico)

sábado, 25 de noviembre de 2017

PARADIGMA ORTOMOLECULAR


PARADIGMA ORTOMOLECULAR
Antídoto efectivo contra las "enfermedades de la civilización", causadas por la típico dieta moderna (dieta genocida). Por: Lic. Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

La incidencia de las enfermedades vinculadas a un mal estado de nutrición tanto por exceso como por defecto, así como a las necesidades nutricionales especiales e individuales insatisfechas y la consecuente morbilidad, senilidad y mortalidad prematuras que originan, han tenido un crecimiento explosivo a través del siglo XX, fenómeno que se ha ido acelerado y agravando a partir de los primeros años del siglo XXI, amenazando hoy, con desbordar la capacidad de los sistemas sanitarios, la viabilidad de las sociedades y de la económica de los estados.

La “típica dieta moderna” creada en los países industrializados por los lobbies y las corporaciones de la industria química y agroalimentaria, e impuesta por estos a los países en vías de desarrollo, caracterizada por estar compuesta de “alimentos naturales” pero de escaso valor nutritivo y “alimentos artificiales”, con un mínimo o nulo valor nutritivo, ha sido señalada por muchos expertos, como la causa principal (en interacción con otras causas) de las “enfermedades de la civilización”: obesidad, diabetes, cardiopatías, diversos tipos de cáncer, insuficiencia renal crónica, insuficiencia hepática, artritis, y una numerosa lista de otros malestares, trastornos crónicodegenerativos, enfermedades y malformaciones congénitas y también de enfermedades infecciosas, que de manera creciente y epidémica sufren las poblaciones del mundo occidentalizado.

Los alimentos industrializados, son ahora  “comestibles artificiales”, hechos con “nutrientes” desvitalizados y biológicamente inactivos, refinados, purificados, concentrados, y utilizados en cantidades y proporciones desequilibradas, ajenas y muy distintas a las existentes en la naturaleza; y aderezados con una numerosa variedad de aditivos químicos de origen sintético, cuya finalidad es engañar a los sentidos humanos, y hacerles creer que es un “alimento”, algo que en verdad no lo es. Este procedimiento implementado por las corporaciones industriales y comerciales, constituye un fraude nutricional, cuyas consecuencias son enfermedad, senilidad, morbilidad, discapacidad, sufrimiento, disminución de la calidad y de la expectativa de vida, y finalmente muerte prematura. El progresivo empobrecimiento nutritivo de nuestros alimentos, junto a la invención de los “alimentos artificiales”, y al cúmulo de sustancias sintéticas ajenas a la naturaleza, ha causado más enfermedad, morbilidad y muerte prematura, que todas las demás causas juntas (como guerras, genocidios de origen religioso o político, asesinatos y accidentes).

El sistema mercantilista imperante, controlado por los monopolios y oligopolios de la industria química, agroalimentaria y medios masivos de publicidad y de comunicación, ha impuesto a todo el mundo, junto a su “prototípica dieta moderna” (dieta genocida), un entorno ambiental y alimentario obesogénico, diabetogénico, y en general, patogénico.

Dicho de otra manera, los alimentos que componen la “típica dieta moderna” son molecularmente incorrectos, y producen en el cuerpo humano, un desorden bioquímico y metabólico, que convierte al microambiente molecular que roda a las células (terreno biológico), en un microambiente hostil a la salud y a la vida, molecularmente incorrecto, generador de problemas de inadaptación, involución y degeneración física y mental.

En contrapartida, eminentes y visionarios investigadores independientes, ajenos al sistema dominante, han ido creando, un paradigma que se basa en la premisa de que “la salud es el estado natural del ser humano”, y en la capacidad de regeneración y autocuración de nuestras células, mecanismos que dependen del abastecimiento continuo y adecuado de la materia prima correcta (nutrientes y micronutrientes presentes en su forma biológicamente activa, en cantidades y proporciones correctas.  Si a nuestras células se les suministran las biomoléculas correctas, biológicamente activas, en las cantidades y proporciones necesarias, se puede entonces invertir el proceso degenerativo, y con ello mantener la salud, así como prevenir y sanar las “enfermedades de la civilización”.

El paradigma ortomolecular, constituye una estrategia profiláctica y terapéutica que comprende fundamentalmente, una dieta saludable molecularmente correcta, junto a tratamientos de complementos nutritivos diseñados de acuerdo a la individualidad bioquímica, para cada caso específico.

Para este propósito, el terapeuta ortomolecular (ya sea médico, psiquiatra, nutricionista o naturópata), deberá preparase profesionalmente con los conocimientos adecuados, así como con una amplia experiencia y pericia clínica de observación y diagnóstico para con sus pacientes, así como una habilidad para la prescripción dietética y de complementos de micronutrientes, nutrientes accesorios, fitoquímicos, enzimas, coenzimas, fibras naturales, probióticos y algunas plantas medicinales de efectividad científicamente comprobada.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Día Mundial de la Diabetes 2017, situación paradójica


Día Mundial de la Diabetes 2017, situación paradójica
Tema: Las Mujeres y la Diabetes.
Lema: Nuestro de derecho a un futuro saludable.
Por Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña.
El pasado 14 de noviembre, como todos los años, se celebró el Día Mundial de la Diabetes. En esta ocasión el tema fue “Las Mujeres y la Diabetes”, y el lema “Nuestro de derecho a un futuro saludable”. La campaña es liderada por la Federación Internacional de la Diabetes con el propósito de instruir y concientizar a las mujeres, para prevenir y tratar adecuadamente esta enfermedad metabólica. 


¿Cómo se celebra?
La comunidad internacional de la diabetes, que incluye a las asociaciones miembros de la Federación Internacional de Diabetes, las organizaciones de la diabetes, ONG, departamentos y ministerios sanitarios y empresas del ramo, desarrollan una amplia variedad de actividades, dirigidas a diversos grupos. Algunas de las actividades organizadas cada año son:

·      Programas de radio y televisión
·      Actividades deportivas
·      Proyecciones gratuitas sobre la diabetes y sus complicaciones
·      Encuentros informativos públicos
·      Campañas de carteles y folletos
·      Exposiciones y talleres sobre la diabetes
·      Ruedas de prensa
·      Artículos en periódicos y revistas
·      Actividades para niños y adolescentes
·      Iluminación de monumentos
·      Círculos azules humanos
·      Marchas
·      Carreras
·      Carreras de bicicleta

Pero respecto a este tema de candente actualidad cabe hacer algunos análisis y observaciones.

Desde 1991 se celebra el 14 de noviembre de cada año el Día Mundial de la Diabetes. Su finalidad ha sido “crear conciencia sobre ésta condición de salud”. Desde entonces cada año se emprenden campañas informativas y educativas con el propósito de crear conciencia sobre las medidas que pueden ayudar a prevenir la enfermedad o a mejorar la salud de los diabéticos. Cada año se gastan presupuestos millonarios por parte de las organizaciones internacionales de salud como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Asamblea Mundial de la Salud, y por parte de los ministerios de salud de la mayoría de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con la finalidad de abatir la epidémica incidencia de diabetes que azota a todo el mundo.

Pero con el tiempo se ha suscitado la siguiente situación paradójica:

Hace 100 años, en 1917, existía un panorama desolador, se sabia muy poco respecto a esta enfermedad, por lo que la diabetes era muy temida, pues se conocían sus síntomas, las cuales son cansancio, sed constante, fatiga, orina abundante, languidez y la muerte, pero no se contaba con los conocimientos apropiados para prevenirla, diagnosticarla y tratarla adecuadamente. Los investigadores intentaron  infructuosamente durante muchos años contar con tratamientos eficaces, sin conseguir obtenerlos. No obstante, en ese tiempo la prevalencia, morbilidad y mortalidad por esta enfermedad era muy baja en comparación de las cifras actuales.

1922 fue un parteaguas pues hubo un avance importante y fundamental: dos investigadores identificaron y pudieron asilar la hormona insulina, sustancia clave implicada en esta enfermedad, por lo que ganaron el Premio Nobel de medicina. Pero dese ese entonces, la prevalencia mundial de diabetes fue creciendo cada año.

En 2017, 100 años después, el 14 de noviembre, la diabetes es una de las enfermedades mejor conocidas y mejor estudiadas; se conoce con precisión su origen y se sabe por qué el páncreas no funciona o funciona deficientemente, se sabe que la diabetes se desarrolla en varias etapas y que desde antes de que pueda ser diagnosticada se presentan varios síntomas que pueden predecir su desencadenamiento. So conoce que progresivamente se va desarrollando resistencia a la insulina, hiperinsulinemia (hiperactividad pancreática), diversas complicaciones, hasta que las concentraciones de glucosa en la sangre se elevan por enzima de los 125 mg. por decilitro. Se sabe cuáles son los hábitos que desencadenan esta enfermedad; se pueden medir las cifras de azúcar en la sangre en solo unos segundos. Se cuenta con recursos terapéuticos como la insulina y diversos medicamentos hipoglucemiantes alopáticos.

Las organizaciones internacionales de salud como OMS, la OPS y la Federación Internacional de Diabetes, en Estados Unidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en México la Secretaría de Salud y la Federación Mexicana de Diabetes A. C., y muchas otras organizaciones en México y en todo el mundo, realizan foros, conferencias, simposios, congresos, paneles, etcétera; miles de publicaciones científicas llenan revistas médicas en todo el mundo. Cientos de libros sobre este tema, se encuentran disponibles en los anaqueles de las librerías y de bibliotecas, y millones de panfletos se reparten en todo el mundo.

Existen numerosos proyectos preventivos en todo el mundo, por ejemplo el de la Ciudad de México, en donde su Asamblea Legislativa aprobó en 2013 una Ley de Diabetes que incluye lo que denominaron “cartilla metabólica”, semejante a la cartilla de vacunación. Esta debe llenarla la madre antes de que entre su hijo a la escuela primaria, y si en ella se registra que el niño tiene sobrepeso, obesidad o glucosa elevada, debe iniciar un programa de educación individualizado y evitar el riesgo de diabetes.

Sin embargo, no obstante a tantos recursos y esfuerzos disponibles, la prevalencia de diabetes ha seguido incrementándose año con año de manera alarmante. El 14 de noviembre del 2017, al celebrar el Día mundial de la Diabetes, se informa que la diabetes se encuentra descontrolada y que mata a millones de seres humanos en todo el mundo. En México se afirma que “La diabetes mata a más mexicanos que el Narco y la delincuencia organizada”. Ahora la prevalencia, la morbilidad y la mortalidad se ha incrementado a niveles pandémicos en todo el mundo.

En un informe de la OMS publicado en el año 2014, se informó que hasta ese momento en todo el mundo, más de 346 millones de personas padecían diabetes y cada que año morían por esta enfermedad alrededor de tres millones 400 mil. Casi la mitad de estas muertes prematuras se producían en personas menores de 70 años, entra las cuales, el 55 por ciento eran mujeres.

Se informó que en los mexicanos tanto en los que residen dentro de su país, como en los que residen en el exterior, existe una fuerte una predisposición genética para adquirir esta enfermedad. Y que en consecuencia, entre los mexicanos, la diabetes era ya la primera causa de muerte con más de 75 mil defunciones por año.

Se calculó que de seguir esta tendencia, en el año 2050 entre un 90 a 95 % de todas las personas de todas las poblaciones del mundo, tendrán sobrepeso u obesidad y entre un 50 a un 75 % de la gente de todas las poblaciones del mundo estarán enfermos de diabetes.


En una nota de prensa a propósito del Día Mundial de la Diabetes el 14 de noviembre del 2017, la OMS confirmó su informe del 2014 publicando los siguientes datos y datos y cifras:
El número de personas con diabetes ha aumentado de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014.
La prevalencia mundial de la diabetes* en adultos (mayores de 18 años) ha aumentado del 4,7% en 1980 al 8,5% en 2014.
La prevalencia de la diabetes ha aumentado con mayor rapidez en los países de ingresos medianos y bajos.
La diabetes es una importante causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores.
Se estima que en 2015 la diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de muertes. Otros 2,2 millones de muertes fueron atribuibles a la hiperglucemia en 2012.**
Aproximadamente la mitad de las muertes atribuibles a la hiperglucemia tienen lugar antes de los 70 años de edad. Según proyecciones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030.
La dieta saludable, la actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal y la evitación del consumo de tabaco previenen la diabetes de tipo 2 o retrasan su aparición.
Se puede tratar la diabetes y evitar o retrasar sus consecuencias con dieta, actividad física, medicación y exámenes periódicos para detectar y tratar sus complicaciones.

¿Que es lo que está fallando?…

¿Los conocimientos sobre esta enfermedad?
No porque como ya lo comenté la diabetes es ahora una de las enfermedades mejor conocida y más estudiada. Se conoce con precisión sus causas metabólicas, hormonales y los mecanismos que la desencadenan.

¿Los métodos de diagnóstico?
No, porque ahora se cuenta con numerosos métodos de diagnóstico: análisis de laboratorio que miden no solo la glucosa en la sangre, sino diversos marcadores biológicos como la hemoglobina glicosilada que sirve no solo para diagnosticar diabetes, sino para establecer cuando una persona sin ser todavía diabética, sufre de un estado prediabético.

¿La prevención?
Se invierten millones de dólares en “prevención”. Se implementan numerosos programas “preventivos en todo el mundo, también en México.

¿Los recursos terapéuticos?
Como mencioné, se cuenta un arsenal de medicamentos entre ellos, la insulina y medicamentos hipoglucemiantes como la Metformina.

Ante este panorama desolador, sobre este incontrolable y grave trastorno metabólico que no se ha podido abatir a pesar de los cuantiosos recursos financieros, científicos, sanitarios y educativos, hay investigadores que han decidido culpar a nuestros genes. Afirman que habiendo encontrado variaciones genéticas que hacen que algunas poblaciones se hagan más obesas y diabéticas. Dicen que poblaciones como la mexicana tienen una predisposición genética que los condena a engordar y a enfermar de diabetes. De manera que habría un determinismo genético, una especie de maldición genética que condena a engordar, a enfermar de diabetes y a morir prematuramente a individuos de ciertas razas.

Y ciertamente, se sabe que existen variaciones genéticas que predisponen a ciertas razas, familias o individuos a padecer diversas enfermedades.

Pero si eso fuera cierto, habría que preguntarles a esos investigadores ¿porqué en las generaciones anteriores, de 100 años hacia atrás, la incidencia de obesidad y de diabetes era mínima en comparación de hoy?

La misma ciencia nos advierte respecto a que poseer alguna predisposición genética no nos condena a padecer inevitablemente alguna enfermedad; que los genes tienen la predisposición pero que se requiere de factores desencadenantes para precipitar la enfermedad.

Desde luego en nuestros genes está escrita la posibilidad de engordar o de enfermar de diabetes, pero tiene que haber un factor que desencadene y dispare los mecanismos genéticos y metabólicos que nos conducen a enfermar.

Si consideramos que tenemos los mismos genes de nuestros antepasados próximos y observamos que 100 años atrás la prevalencia de esta enfermedad era mínima, y luego se produce un crecimiento repentino y acelerado de la incidencia de diabetes durante los últimos 100 años, tenemos que aceptar que algo sucedió que precipitó este fenómeno epidemiológico. Debemos entonces analizar que es lo que sucedido durante la última centuria, identificar cuales son esos factores desencadenantes presentes en la civilización moderna, que cambiaron no a nuestros genes (pues estos son los mismos), sino que forzó a nuestros genes a modificar su comportamiento, a cambiar su expresión.

¿Que es lo que ha cambiado en los últimos 100 años?
Nuestros genes no han cambiado, se sabe que tienen que pasar millones de años para que el bagaje genético y su información fundamental cambie.

Lo que si ha cambiado drásticamente durante los últimos 100 años, es nuestra alimentación y nuestro estilo de vida, y con ello no se han modificado nuestros genes, pero si su comportamiento, fenómeno que se conoce como efecto epigenético, por el cual, los genes modifican su expresión, la activación o desactivación de genes específicos que se traduce en la modificación de enzimas, proteínas, hormonas y una diversidad de otras sustancias que afectan la comunicación y la química de las células

Por lo dicho, se puede culpar a la alimentación moderna y responsabilidad a las grandes corporaciones industriales y comerciales productoras y distribuidoras de los “productos alimenticios” que producen y distribuyen y que no cumplen con los requisitos mínimos para mantener la salud.

Tienen su parte de responsabilidad los políticos y los funcionarios públicos vinculados a las grandes corporaciones industriales y comerciales.

No deja de estar vinculada a esta responsabilidad la industria médico-farmacéutica, cuyo propósito principal no es fomentar la salud y curar las enfermedades sino vender sus servicios y productos, que no curan ni mejoran la salud, pero que mantienen a la gente enferma y dependiente.

A muchas corporaciones agroalimentarias, médicas y farmacéuticas, no les conviene contribuir a conservar la salud de la gente, lo que les conviene es que haya muchos enfermos consumidores de sus productos y servicios. Les conviene que sigan enfermos para que continúen produciendo enormes ganancias para los accionistas propietarios de las empresas, que se ocultan detrás de sociedades anónimas.

Es por eso que las corporaciones dominantes que tras bambalinas y por medio de fundaciones y fideicomisos suyos, controlan la formación profesional en las universidades con la finalidad de enseñar a los nuevos profesionales de la salud a prescribir sus productos y no a mantener sana a la gente.

Referencias
1 Projections of global mortality and burden of disease from 2002 to 2030.
Mathers CD, Loncar D. PLoS Med, 2006, 3(11):e442.
3 Causes of vision loss worldwide, 1990-2010: a systematic analysis.
Bourne RR, Stevens GA, White RA, Smith JL, Flaxman SR, Price H et al. Lancet Global Health 2013;1:e339-e349
4 2014 USRDS annual data report: Epidemiology of kidney disease in the United States.
United States Renal Data System. National Institutes of Health, National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, Bethesda, MD, 2014:188–210.

*Definición de la diabetes utilizada en las estimaciones: paciente con glucemia en ayunas ≥ 7,0 mmol/l o medicado, o con antecedentes de diagnóstico de diabetes.
** La hiperglucemia se define como una distribución poblacional de la glucemia plasmática en ayunas que es superior a la distribución que teóricamente debería minimizar los riesgos para la salud, de acuerdo con los estudios epidemiológicos. La hiperglucemia es un concepto estadístico y no una categoría clínica ni diagnóstica.

Informe mundial sobre la diabetes
 Autores: Organización Mundial de la Salud
Fecha de publicación: Abril de 2016
Idiomas: Árabe, chino, español, francés, inglés, ruso

Presentación
La diabetes es una grave enfermedad crónica que se desencadena cuando el páncreas no produce suficiente insulina (una hormona que regula el nivel de azúcar, o glucosa, en la sangre), o cuando el organismo no puede utilizar con eficacia la insulina que produce.
Según las estimaciones, 422 millones de adultos en todo el mundo tenían diabetes en 2014, frente a los 108 millones de 1980. La prevalencia mundial (normalizada por edades) de la diabetes casi se ha duplicado desde ese año, pues ha pasado del 4,7% al 8,5% en la población adulta.
Este primer Informe mundial sobre la diabetes publicado por la OMS pone de relieve la enorme escala del problema, así como el potencial para invertir las tendencias actuales. Los países pueden adoptar una serie de medidas, en consonancia con los objetivos del Plan de acción mundial de la OMS sobre las ENT 2013-2020, para reducir las consecuencias de la diabetes.

Véase también

Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña
Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

Directorio Verde de GreenPece Mexico



Es momento de unirnos como mexicanos y rescatar lo bueno de nuestra gente y nuestra tierra. Sí, hay muchas cosas malas en el mundo pero también hay personas haciendo un esfuerzo por recuperar las cosas que nos hacen grandes.

Entre estas cosas maravillosas que tiene nuestro México está la agricultura ecológica y sustentable, esa que cuida nuestros recursos y le da vida digna a las personas que trabajan nuestra tierra. Por eso es importante apoyar a esas personas y empresas que buscan hacer la diferencia. Estar conscientes de que sí tenemos opciones, de que sí hay forma de hacer las cosas de otra manera nos hará tener esperanza de que un planeta sano es posible.

Hoy te invitamos a revisar el Directorio Verde, un trabajo realizado con el esfuerzo de nuestros voluntarios de toda la República Mexicana, que compila aquellos negocios que comprobaron la venta de productos ecológicos y responsables con el planeta. De seguro encuentras un lugar en tu ciudad. Si lo visitas, puedes contarnos cómo fue tu experencia.

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¡Es momento de promover lo bueno!

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