| Sandra Farré Schneider |
Blog oficial de Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña Life and Health Coach. Estudios, investigaciones, conferencias, cursos y artículos de mi autoría sobre temas de alimentación, nutrición y dietética ortomolecular, salud óptima, agricultura biológica y cuidado del medio ambiente.
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domingo, 4 de agosto de 2019
Sandra Farré Schneider
sábado, 6 de julio de 2019
EL DAÑO AL DNA ES UN MARCADOR BIOLÓGICO DEL ENVEJECIMIENTO
Mejorar la tasa de reparación del DNA respecto al daño producido por diversos factores ambientales.
Mejorar la ecuación envejecimiento-rejuvenecimiento, controlando los procesos de glicación, inflamación, oxidación y metilación y con ello el equilibrio eicosanoideo, hormonal, y enzimático.
Controlar y optimizar los factores ambientales, particularmente los alimentarios y la actividad física, que afectan directamente al DNA y a los marcadores biológicos de la salud y del envejecimiento.
- · Inhibición de la metilación lo cual hace que los genes se activen en momentos inadecuados, modificando con ello el patrón de expresión genética.
- · Incremento de la glicación.
- · Generación de más radicales libres.
- · Incremento de la inflamación subclínica y de sus marcadores biológicos.
- · Desequilibrio en el sistema de eicosanoides.
- · Desequilibrio neuroendocrino.
- · Desequilibrio enzimático.
miércoles, 12 de junio de 2019
CONTROVERSIA SOBRE LAS TERAPIAS NATURALES Y LA NUTRICIÓN ORTOMOLECULAR
Sin embargo, este no fue un camino fácil ya que si bien los últimos años se han caracterizado por espectaculares descubrimientos científicos que han llevado la nutriología al nivel actual de conocimientos, el progreso de la ciencia de la nutrición ha estado plagado de obstáculos y ha tenido que desarrollarse ante un reiterado rechazo que hacia la innovación han mostrado los responsables de los organismos médicos, académicos, gubernamentales de salud, personas empantanadas en una vieja y anquilosada forma de pensar. Ha sido necesario luchar contra quienes valiéndose de un titulo profesional, y del poder político y económico han impuesto creencias y modas sobre alimentación y nutrición. En algunos casos se ha tenido que dejar pasar generaciones humanas enteras para que los detractores de los nuevos conocimientos fallecieran y solo así, los neveros conocimientos fueran aceptados oficialmente.
Al desarrollarse la nutriología, el progresivo descubrimiento de los numerosos nutrientes que ahora conocemos, significó una revolución para la ciencia tradicional en su momento y ha tenido que irse abriendo brecha, enfrentando el autoritarismo y la resistencia de personas y grupos de poder que dominan este campo de vital importancia para la salud pública. Cada vez que se realizó un nuevo descubrimiento se desató de inmediato una reacción de incredulidad y hostilidad por parte de instituciones médicas y gubernamentales, negándose a aceptarlo y a aplicarlo aun cuando el descubrimiento implicaba beneficios importantes para la población, pero además se emprendió violentas campañas de infundios y desprestigio contra los investigadores.
Ha resultado paradójico que los funcionarios de los organismos gubernamentales de salud, de la comunidad científica y docente de las universidades y muchos profesionales de la salud que ostentan cargos importantes en asociaciones médicas y científicas, se opongan férreamente a descubrimientos que pueden beneficiar significativamente a la población, mejorando su estado de salud, previniendo un gran número de enfermedades crónicodegenerativas y disminuir su incidencia, su morbilidad y su mortalidad.
La historia de la ciencia de la nutrición se encuentra llena de ejemplos de descubrimientos importantes que de aceptarse, inmediatamente hubieran beneficiado y salvado innumerables vidas humanas, pero que por la resistencia y la obstinación de burócratas y profesionales de la salud, tardaron muchos años, algunas veces varias décadas y en algunas ocasiones incluso, cientos de años en aceptarse y aplicarse a nivel masivo.
Aunque existen muchos otros casos registrados en la historia, mencionamos los siguientes como ejemplo por su importancia.
Siglos después, la vitamina C fue descubierta y aislada por primera vez en 1928 por Albert Szent Györgyi. En la década de los 70s, Linus Pauling, dos veces premio Novel, revisó la literatura científica disponible y escribió dos tratados sobre la vitamina C (Vitamin C the Common Cold and the Flu), la gripe y el resfriado común, publicados en 1970 con varias actualizaciones e reimpresiones posteriores, en ambos se cita numerosas investigaciones e irrebatibles argumentos sobre el poder curativo y preventivo de la vitamina C que ingerida en dosis superiores a las mínimas recomendadas, alivia los síntomas de la gripe y de infecciones virales. La publicación de sus tratados, le valió furiosos ataques de la comunidad médica de su tiempo y de los burócratas del gobierno de Estados Unidos. Más adelante colaboró con Ewan Cameron en un estudio que demostró los efectos beneficiosos que sobre los enfermos de cáncer utilizando la vitamina C intravenosa en dosis de entre 10 hasta 50 gramos diarios. Pauling en coautoría con Ewan Cameron, escribió otro tratado acerca del cáncer y la vitamina C (Cancer and Vitamin C) que se publicó en 1979, se actualizó y se reimprimió en 1993. Eso además de más ataques y de entablar una intensa campaña de desprestigio para ridiculizarlo, por parte de las autoridades del área salud de Estados Unidos, le valió que se le retiraran los subsidios gubernamentales para sus estudios clínicos.
En 1952 Abraham Hoffer y Morton Walker, Humphrey Osmond condiscípulos de Linus Pauling, iniciaron un fuerte impulso a los conocimientos científicos del paradigma ortomolecular, realizando investigaciones recopiladas y dadas a conocer en diversos artículos y libros sobre “Psiquiatría Ortomolecular”, “Medicina Ortomolecular” y “Nutrición Ortomolecular”. Llevaron a cabo interesantes y reveladores estudios sobre la eficacia de diferentes tratamientos y medicamentos convencionales, comparando sus beneficios con los de la vitamina B3 (niacina) en el tratamiento de la esquizofrenia, encontrando una significativa superioridad y ventaja de esta última. Sorprendentemente las críticas más feroces y mordaces contra el uso de la vitamina B3 y las hipótesis que la respaldaban, surgió de la comunidad científica, médica y en especial de las asociaciones de psiquiatría convencional.
Aunque el papel de la anticanceroso y antioxidantes de la vitamina C y de la vitamina B3 contra la esquizofrenia, ha sido aceptado por asociaciones de medicinas alternativas, de medicina ortomolecular y por los gobiernos de algunos países, todavía existe una gran oposición a la utilización de las dosis recomendadas por los médicos y psiquiatras ortomoleculares, por parte de autoridades, de organismos gubernamentales y de asociaciones médicas. Mientras millones de enfermos de cáncer y de esquizofrénicos siguen padeciendo y muriendo por tratamientos convencionales ineficaces.
Otras reveladoras historias son las de la vitamina E y el ácido fólico. La utilización de la vitamina E fue rechazada insistentemente durante más de 40 años, a los investigadores que establecieron su importancia en la prevención de enfermedades degenerativa, se les privó del reconocimiento que se merecían. Ahora se ha establecido y aceptado su poder antioxidante y sus propiedades terapéuticas para tratar diversas enfermedades cardiovasculares. Durante esos 40 años se pudieron haber evitado por lo menos entre un 37 y un 40 % de millones de fallecimientos por ataques cardiacos y por accidentes vasculares.
En 1980 se descubrió que el ácido fólico reduce el número de bebes nacidos con espina bífida, defectos del tubo neural y otros defectos congénitos, las instituciones médicas se negaron a aconsejar a las mujeres embarazadas que tomaran ácido fólico con el pretexto de que “no se había cumplido con el número de estudios clínicos requeridos para demostrar su efecto y seguridad”. Once años después quedó contundentemente demostrado el poder preventivo del ácido fólico y se recurrió a prescribirlo. ¿Cuántos bebes pudieron haber nacido sin defectos congénitos durante esos 11 años?... Varios cientos de miles.
Respecto a las dietas, apoyado en la revisión y antecedentes de numerosos trabajos clínicos y en la experiencia clínica con más de 20 mil pacientes, en 1972 el Cardiólogo Robert C. Atkins creó una revisión dietológica y elaboró un programa nutricional con un porcentaje reducido de carbohidratos para perder peso y eliminar el tejido adiposo, que expuso en un libro que llamó “La revolución dietética del Dr. Atkins” del cual se imprimieron y vendieron 10 millones de ejemplares traducidos a las principales lenguas del mundo. Publicó en total tres libros que revolucionaron el concepto de dieta que se tenía hasta ese momento. Con la enorme difusión de su programa nutricional a través de sus libros y programas de televisión, el consumo de carbohidratos se redujo substancialmente en Estados Unidos y en otros países, lo que provocó una virulenta reacción de la Asociación Médica Americana (AMA), pero sobre todo de dos grandes empresas de refrescos y de cereales que controlaban monopólicamente los desayunos de todo en todo Estados Unidos. La AMA hizo pública una cáustica condena de la “Revolución Dietética” desacreditando la dieta baja en carbohidratos.
Con la “La revolución dietética del Dr. Atkins” la población volvió fácilmente al tradicional desayuno de huevos, jamón y café con crema, menú que créase o no, no solamente no engorda, si no que adelgaza. Por petición interpuesta por los propietarios la industria alimentaria, farmacéutica y las autoridades sanitarias su “revolución dietética” llegó a ser investigada como asunto de estado por el Congreso de los Estados Unidos. Se trató de revocarle al Dr. Atkins su licencia de medicina, más no encontraron manera de hacerlo porque nunca se pudo demostrar clínicamente que la dieta baja en carbohidratos fuera dañina o careciera de resultado. Todo quedó en una declaración condenatoria (tendenciosa) con la intención de ridiculizar y desprestigiar a Atkins y su “Revolución Dietética”. Desde entonces se creó la errónea idea en todo el mundo de que Atkins estaba equivocado y la gente volvió a hartarse de carbohidratos, a engordar y a enfermarse hasta crear un enorme segmento poblacional de obesos, prediabéticos y diabéticos.
Las autoridades sanitarias en concertación con los industriales lograron imponer a todo el mundo su dieta alta en carbohidratos industrializados (la cual no distingue entre carbohidratos naturales e integrales y los “productos alimenticios industrializados”), modelo dietético que se ha demostrado científicamente produce adicción, engorda y origina diversos trastornos metabólicos y de salud relacionados a la obesidad. Desprestigiaron las dietas bajas en carbohidratos que son totalmente inocuas, adelgazan y originan diversos beneficios para la salud y perjudicaron a millones de personas en todo el mundo.
Atkins no es el único autor que a tratado este tema. La famosa Nutrióloga estadounidense Adelle Davis lo advirtió en repetidas ocasiones desde las décadas de los 50s, los 60s, hasta los 80s que los alimentos elaborados con hidratos de carbono refinados (azúcar y harina blanca) son altamente nocivos para la salud.
En 1975 un brillante médico llamado Thomas Latimer (Peter) Cleave, capitán cirujano para la Marina Real y ex director de investigaciones médicas en el instituto de Medicina Naval (Institute of Naval Medicine) de Gran Bretaña, publicó un estudio epidemiológico denominado “The Saccharine Disease” (“La enfermedad provocada por el consumo de sacarosa”). Mediante escrupulosos estudios clínicos y epidemiológicos, Cleave comprobó que la ausencia de varias enfermedades comunes de occidente como son la obesidad, la diabetes, el cáncer de colon, los cálculos biliares, la diverticulosis y la diverticulitis y las enfermedades del corazón, en naciones del tercer mundo, principalmente en África se debían a la ausencia de carbohidratos refinados en la dieta.
Cuidadosamente Cleave demostró que casi veinte años después de la introducción de carbohidratos refinados en la dieta humana y de que se permitiera que éstos remplazaran a los alimentos nativos, la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiacas comenzarías aparecer en la población, y que 40 años después se convierten en una epidemia.
Los descubrimientos de Cleave no han sido hasta la fecha refutados, de hecho han probado ser proféticos. Su regla de los veinte años ha resultado comprobada en Japón, India, México, y muchos otros países. Los indios Pima de Arizona tienen un índice tan elevado de padecimientos del riñón debido a la diabetes, que su reserva cuenta con su propio centro de diálisis. En Arabia Saudita, la diabetes y las enfermedades cardiacas han surgido casi exactamente después de veinte años de que los carbohidratos refinados, junto con una dieta más occidentalizada se adoptaron. Hoy en día en Arabia Saudita, la diabetes afecta al 12 por ciento de los hombres y al 14 por ciento de las mujeres que viven en áreas urbanas. Los yemenitas probaron ser el caso perfecto para comprobar este fenómeno, 25 años después de haber inmigrado a Israel, su promedio de diabetes e intolerancia a la glucosa era ya de 11.8 %, tasa muy similar a la del resto de la comunidad.
En 1966 Campbell dictaminó que el azúcar refinado origina adicción. Estableció la regla según la cual explica la relación del hombre con el azúcar. Llamada también regla de los 20 años, concuerda perfectamente con la regla de Cleave. Indica que un individuo puede resistir los estragos que el consumo de azúcar genera durante 20 años, a partir de ese momento aparecen la obesidad y la diabetes.
Yudkin (1969 y 1972), afirmó que el consumo de azúcar y otros carbohidratos refinados es una de las principales causas de ateroesclerosis y otras cardiopatías, de caries, dispepsia y dermatitis seborreica y que debería de prohibirse por su efecto cancerígeno.
Cheraskin y Ringssdorf (1974) llegaron a la conclusión de que el azúcar y otros carbohidratos refinados son la causa principal de la diabetes mellitus y la hipoglucemia reactiva y afirmaron que la recomendación “del consumo diario de hidratos de carbono refinados debe ser cero”.
Abraham Hoffer y Morton Walker afirmaron en 1997: el azúcar refinado es particularmente insidioso, ya que crea una adicción muy grave, equiparable a la de cualquier droga. La única diferencia entre la adicción al azúcar y la adicción a la heroína, es que la primera no precisa jeringuilla, es fácil de adquirir y no se considera antisocial, pero el poder adictivo y destructivo del azúcar es similar al de la heroína. Además el consumo excesivo o casi exclusivo de alimentos ricos en hidratos de carbono, como arroz, patatas o trigo es causa coadyuvante de obesidad y desequilibrios metabólicos.
El Dr. Minot premio Nobel por su trabajo sobre la anemia perniciosa estableció la relación entre dolores de cabeza y el consumo excesivo de hidratos de carbono. Valioso descubrimiento pasado por alto por la mayoría de los médicos.
En todos los países en los que se han continuado consumiendo dietas con elevadas concentraciones de carbohidratos, basadas en alimentos refinados, la obesidad, la diabetes y otras enfermedades relacionadas a los trastornos metabólicos ocasionados los “productos alimenticios” industrializados, se han convertido en una epidemia de grandes proporciones que amenaza con rebasar la capacidad de atención a la salud de los sistemas sanitarios y también con disminuir el periodo de vida de la población, aumentando la mortandad en personas cada vez mas jóvenes. Sin embargo las autoridades sanitarias, la industria y las asociaciones médicas siguen empecinadas en demostrar que las dietas altas en carbohidratos y bajas en grasas son saludables, pero la gente sigue engordando y enfermando cada vez más.
Estos han sido solo algunos ejemplos entre muchos, por lo que los casos descritos en este artículo no son todos los existentes, se podrían escribir varios volúmenes enteros sobre este tipo de sucesos que han obstaculizado seriamente el desarrollo de la medicina nutricional y su aplicación práctica para beneficio de la gente.
En México la postura oficial sigue siendo que la “dieta equilibrada” debe ser alta en carbohidratos (entre un 60 a 70 %), sin distinguir entre refinados e integrales, simples o complejos. Las mismas autoridades afirman dogmáticamente que la “dieta sana” debe incluir los alimentos industrializados y refinados que nos ofrecen actualmente las corporaciones alimentarias ya que en ellos (se supone) se encuentran todos los nutrientes y micronutrientes necesarios para la salud del ser humano.
Basándose en estas creencias, y obedeciendo los dictados del la Comisión del Codex Alimentarius de la Organización Mundial de Comercio (OMC) organismo controlado por mercenarios de la Industria Químico Farmacéutica, consideran que la información y el consumo de complementos alimenticios que contienen dosis superiores a las mínimas recomendadas de vitaminas, minerales, oligoelementos y fitonutrientes, debe prohibirse o por lo menos restringirse lo más posible, catalogándolas como substancias peligrosas para la salud, que requieren de costosos estudios clínicos para autorizar su fabricación, caso en el que solo podrían venderse con receta médica y en farmacia. Por lo que se han realizado reformas a la ley general de salud y se han expedido reglamentos y normas oficiales que prohíben, limitan, inhiben, desacreditan y obstaculizan la libre producción, comercialización, difusión, compra y consumo de complementos alimenticios.
Supuestamente las autoridades deben proteger al público consumidor de los peligros que amenazan su salud. Pero las mismas instancias gubernamentales que han prohibido plantas medicinales de uso centenario, megadosis de vitaminas y algunos otros nutrientes como por ejemplo las enzimas digestivas, algunos aminoácidos, el germanio orgánico por su supuesta peligrosidad, algunas plantas medicinales, y muchos otros diversos nutrientes, micronutrientes, minerales, y fitoquímicos, permiten sin embargo, en forma incondicional y absoluta la libertad para producir, vender, comprar y consumir todo tipo de “productos alimenticios chatarra”.
Esos alimentos industrializados que no existen en la naturaleza, son alimentos elaborados con ingredientes altamente refinados y sintéticos que se venden como “alimentos” , pero que en realidad son falsos alimentos. Las autoridades no piden a los a los industriales de la comida basura que comprueben que sus artículos sean aptos para la nutrición humana e inocuos para su salud y que no creen adicción. Así como de productos claramente dañinos como azúcar y harinas refinadas, aceites vegetales refinados e hidrogenados, alcohol, tabaco, refrescos. En estos casos acceden a que el consumidor se haga responsable de lo que está comprando y consumiendo. Pero con respecto al cuidado de la salud con terapias naturales y complementos alimenticios no permiten esa libertad. ¿Por qué?... Por conflictos de interés con las industrias químico farmacéutica, alimentaria, agroalimentaria y ganadera y por los compromisos ocultos por lo que se obedecen ciegamente los dictados de la ya mencionada Comisión del Codex Alimentarius de la OMC. En artículos posteriores lo aclararemos.
¿Cuántos años tendrán que pasar para que se acepte oficialmente que muchas enfermedades crónicodegenerativas pueden prevenirse y curarse con una buena nutrición basada en una alimentación moderadamente baja en carbohidratos naturales e integrales, exenta de alimentos refinados y la utilización de complementos alimenticios con diversas vitaminas, minerales, oligoelementos, mezclas de fitonutrientes antioxidantes, algunas enzimas, esteroles, ácidos grasos esenciales y plantas medicinales?... ¿Cuántas personas tendrán que engordar, enfermar, morir súbitamente y prematuramente, o tendrán que vivir discapacitados durante muchos años, por la soberbia, la ceguera, la necedad y los intereses políticos y económicos de funcionarios públicos, los propietarios de industrias, los catedráticos y académicos universitarios, para que se acepte la abrumadora evidencia científica actual?...
En este espacio de periodismo de investigación especializado en la salud y nutrición, iniciamos hoy una serie de artículos denominada que denominaré “REVOLUCIÓN DE LA NUTRICIÓN Y DEL AUTOCUIDADO DE LA SALUD”, en donde expondremos con amplitud, apoyados en la evidencia científica más moderna, innovadora y reveladora, los descubrimientos más recientes sobre dietas y nutrición para que usted pueda elaborar su propio programa de alimentación sana que le permita mantener y mejorar su salud, revertir molestias o enfermedades que ya esté sufriendo, mejorar la belleza de su piel y cabello y alcanzar un alto índice de longevidad con una vejez satisfactoria y exitosa.
domingo, 9 de junio de 2019
PARADIGMA DE LA NUTRICIÓN ORTOMOLECULAR
jueves, 6 de junio de 2019
Nutriología y Medicina Ortomolecular
Nutriología y Medicina Ortomolecular
ORTOMOLECULAR NEWS
Boletín Informativo de Nutrición Ortomolecular y Antienvejecimiento
Foro de: Biogenesis Institute of Seattle Washington, y AHANOA A. C.
Foro para profesionales, técnicos, trabajadores, educadores y empresarios de la salud.
Lénase las advertencias que se agregan:
No se admiten debates.
Objetivo: reproducción de artículos con exclusivamente informativos.
No se pretende suplir el consejo de un profesional.
Si el lector padece enfermedades deberá consultar a su médico.
No nos hacemos responsables de lo afirmado en la información distribuida, la responsabilidad es exclusivamente del autor o la fuente primaria.
Fundador y Director: Lic. Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña,
Seattle Washington
lunes, 3 de junio de 2019
Informacion confusa
martes, 21 de mayo de 2019
CODEX ALIMENTARIUS: CONTROL Y NEGACIÓN DE LA CIENCIA
CODEX ALIMENTARIUS:
EL CONTROL Y LA NEGACIÓN DE LA CIENCIA
Por Paul Anthony TaylorNo queremos cambiar. Cada cambio es una amenaza a la estabilidad. Ese es otro de los motivos por los que somos tan precavidos a la hora de aplicar nuevos inventos. Cada descubrimiento realmente cientifico tendría un potencial subversivo. A veces, hasta la ciencia debe ser tratada como un posible enemigo. - Aldous Huxley, Un mundo feliz.
Un flagrante desprecio por las preocupaciones de los consumidores sobre los alimentos modificados genéticamente
El Comité del Codex sobre Nutrición y Alimentos para regímenes especiales, reunión en Bad Neuenahr-Ahrweiler, Alemania, noviembre de 2007.Parece obvio que la gran mayoría de los consumidores se oponen claramente al consumo de alimentos modificados genéticamente. Una y otra vez, las encuestas y estudios en países de todo el mundo lo demuestran más allá de cualquier duda razonable. Sin embargo, el hecho de que las semillas modificadas genéticamente se puedan patentar porque, a diferencia de las semillas normales, se crean en laboratorios y no se producen en la naturaleza, las convierte en una propuesta de inversión muy atractiva para las empresas de biotecnología y farmacia que las fabrican. Las patentes sobre semillas modificadas genéticamente, así como los multimillonarios beneficios potenciales y el control del mercado que se derivan de su uso, son unos incentivos muy poderosos para que estos fabricantes busquen la forma de que estos alimentos lleguen a los platos de los consumidores, independientemente de los riesgos que puedan entrañar para la salud humana.
Hay que destacar que a la reunión anual del Comité ha asistido el Dr. H. Yoshikura, Presidente del Grupo de Acción Intergubernamental Especial del Codex sobre Alimentos Obtenidos por Medios Biotecnológicos, un grupo que ya ha producido diversas directrices sobre los alimentos modificados genéticamente. Las directrices producidas por este Grupo de Acción fueron cruciales para el inicio, y el éxito, de un pleito comercial que enfrentaba a Estados Unidos, Canadá y Argentina con la Unión Europea, ante la Organización Mundial de Comercio. Esos países pudieron argumentar, con éxito, que la UE había estado aplicando una moratoria sobre la aprobación e importación de alimentos con contenido modificado genéticamente y que esto contravenía las normas de la OMC.
Yoshikura había sido invitado a esta reunión del Codex porque su Grupo de Acción ha estado trabajando en un anexo de una directriz internacional sobre alimentos modificados genéticamente para que (según se dice) proporcionen unos beneficios sanitarios o nutricionales. Dado que el texto del anexo contiene referencias a conceptos relativos a la nutrición, se invitó al Comité a repasar el borrador del anexo y aportar sus comentarios.
Aparte de unos pocos comentarios, sin embargo, el Comité decidió aprobar el texto del anexo sin ningún cambio.
En respuesta y observando que ningún país se había manifestado en defensa de los intereses de los consumidores sobre este asunto, la National Health Federation elaboró la siguiente declaración:
El Dr. Rolf Grossklaus, Presidente del Comité del Codex sobre Nutrición y Alimentos para regímenes especiales, afirma que los consumidores no se dan cuenta de los beneficios de los alimentos modificados genéticamente y que, con el tiempo, cambiarán de opinión sobre ellos.
«Sr. Presidente, la NHF querría hacer constar en acta que, mientras se debate la cuestión de la evaluación de los riesgos de los alimentos obtenidos por medios biotecnológicos, el 95% de los consumidores europeos y millones de consumidores de otras partes del mundo siguen manifestando su rechazo a estos alimentos. Por este motivo, nos gustaría saber cómo pretende el Grupo de Acción equilibrar la necesidad de realizar estudios de riesgo en poblaciones representativas, cuando hay un rechazo tan extendido a estos alimentos.»
Dicho de otro modo, la Federación estaba preguntando cómo pensaba el Grupo de Acción realizar estudios sobre la seguridad para los humanos de los alimentos modificados genéticamente cuando hay tan poca gente dispuesta a probarlos.
El Presidente del Comité, el Dr. Rolf Grossklaus, respondió con un sorprendente desdén a esta pregunta y, poco deseoso de admitir que no se iban a realizar estudios amplios sobre los riesgos para los seres humanos antes de la comercialización de estos productos, declaró que estos asuntos no se podían debatir durante esta reunión. Sin embargo, lo más sorprendente es que luego afirmó que los consumidores no se dan cuenta de los beneficios que aportan estos alimentos y que cree que los consumidores, con el tiempo, irán cambiando de opinión.
Más tarde, a finales de semana, durante la reunión para aceptar el informe oficial del Comité, solicité en nombre de la National Health Federation que el informe mencionara la declaración de la Federación sobre este asunto. Dr. Grossklaus se negó a ello, argumentando que no se había debatido el tema y que incluir una mención de todos los asuntos que no se habían llegado a debatir produciría un informe demasiado largo.
Resumiendo: esto probablemente sea el ejemplo más flagrante de cómo se desestiman las preocupaciones de los consumidores que yo haya tenido ocasión de presenciar en una reunión del Codex.
Recomendaciones sobre los fundamentos científicos de las afirmaciones sobre la salud: diseñadas para las grandes multinacionales
Otro de los asuntos clave que se debatió en la reunión de este año, fue un texto que trataba sobre las Recomendaciones sobre los fundamentos científicos de las afirmaciones sobre la salud.Don Gert Lindemann, Secretario de Estado del Ministerio Federal de Alimentación Agricultura y Protección de los consumidores, Alemania, hablando ante el Comité, en la inauguración de la reunión.En los últimos años, en sus reuniones el Comité ha dedicado poco tiempo y ningún debate de peso a este asunto. Sin embargo, aunque en la reunión de este año se desarrolló un debate mucho más profundo, la inercia general de las conversaciones dejó claro que, sin un cambio drástico de dirección, los principales beneficiados por estas recomendaciones serán las grandes corporaciones multinacionales de la alimentación, la biotecnología y la farmacia. Son ellas las que podrán afrontar con mayor facilidad los costes financieros de superar los distintos requisitos normativos y científicos que establece el Comité.
Por eso, es probable que veamos cada vez más cereales de desayuno, alimentos modificados genéticamente y productos con las CDR de vitaminas fabricados por las empresas farmacéuticas con las correspondientes aseveraciones sanitarias. Mientras tanto, los suplementos elaborados por fabricantes de vitaminas innovadores, si es que no vienen regulados de origen, probablemente no podrán incluir estas afirmaciones.
Dicho esto, sin embargo, y a pesar de que en esta reunión se dedicó mucho más tiempo a debatir este punto, apenas se logró un mínimo avance y muchas de las preguntas cruciales (por ejemplo, la definición de un nivel mínimo de evidencia científica que sustente las afirmaciones sanitarias) quedaron sin respuesta. Si el Comité insistiera en que se realizaran estudios en humanos y pruebas clínicas, por ejemplo, incluso algunas de las afirmaciones sanitarias que se suelen hacer sobre alimentos como las frutas y las verduras tendrían que prohibirse, porque se han basado en estudios de observación e investigaciones epidemiológicas, lo cual sería una situación bastante absurda.
Cuando el debate llegó claramente a un punto muerto, el Comité acordó que el texto debería volver al paso 2 del proceso de aprobación del Codex, que se compone de 8 pasos. La delegación de Francia deberá volver a redactarlo, a la vista de los argumentos del debate. En consecuencia, es improbable que la Comisión del Codex Alimentarius apruebe y finalice las Recomendaciones sobre las afirmaciones sanitarias antes de julio de 2010, como muy pronto.
Análisis de los riesgos nutricionales: haciendo las reglas sobre la marcha
Otro asunto al que se ha dedicado poco tiempo en las últimas reuniones de este Comité del Codex es el análisis de los riesgos nutricionales. Como saben las personas que suelen estar al tanto de las actividades del Codex, este asunto tiene una gran importancia para el desarrollo futuro de las restrictivas Directrices del Codex para los suplementos de vitaminas y minerales, ya que dichas directrices estipulan que los niveles máximos seguros de vitaminas y minerales de los suplementos se establecerán mediante una valoración científica de los riesgos.Aunque el lobby profarmacéutico, especialmente los extremistas antisuplementos de la Comisión Europea, están intentando desesperadamente tranquilizar a todo el mundo afirmando que la evaluación de los riesgos impondrá unos límites máximos seguros se realizará con métodos científicos, lo cierto es que la mayoría de los métodos actuales para valorar el supuesto «riesgo» del consumo de suplementos nutricionales no tiene nada de científico y, en realidad, presenta graves defectos.
En este sentido, cabe destacar que en los debates de este año, el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) deben ser la principal fuente, si no la única, de asesoría científica del Comité, so pretexto de que los grupos de expertos internacionales podrían no ofrecer una asesoría científica independiente y objetiva. Sin tener en cuenta la cuestión de la objetividad e independencia reales de la OMS y la FAO, a medida que avanzaba el debate se iba viendo con cada vez mayor claridad que la mayoría del Comité no tenía ni el más mínimo interés en recibir una asesoría científica independiente ni objetiva sobre este asunto.
Basil Mathioudakis, el representante senior de la Comisión Europea en la reunión. Los extremistas antisuplementos que hay en la Comisión Europea reclaman, hipócritamente, que los niveles máximos de seguridad de las vitaminas y minerales de los suplementos alimenticios se calculen de forma científica.Por ejemplo, en un momento del debate, la National Health Federation solicitó explícitamente que una parte fundamental del texto hiciera mención a las «fuentes independientes de asesoría científica» para la evaluación de los riesgos. Sin embargo, es digno de mención el hecho de que Basil Mathioudakis, de la Comisión Europea, declaró que se oponía al uso de la palabra «independiente» dentro del texto, por lo que finalmente no se incluyó.
En una intervención de gran relevancia, la National Health Federation solicitó que se introdujera un texto que reconociera la pérdida de nutrientes en los terrenos de cultivo y los alimentos que se ha ido produciendo en el curso de los últimos cincuenta años, aproximadamente. Cuando el Presidente, Dr. Grossklaus, escuchó esta solicitud respondió que el instituto para el que trabaja, el Instituto Federal Alemán para la Evaluación de Riesgos, ha elaborado una declaración sobre este asunto donde se afirma que no hay evidencias científicas que respalden esta idea. Como de costumbre, intentó pasar rápidamente página y no le dio al Comité ni un segundo para comentar el tema.
Después, la National Health Federation volvió a intervenir para solicitar que los comentarios se incluyeran en el informe y, a ser posible, que el Comité los tuviera en cuenta para que el acta fuera precisa y completa. El Dr. Grossklaus no lo permitió, aduciendo que dado que la Federación es una organización no gubernamental y que ningún Estado Miembro respaldaba su postura, sus comentarios no se podían incluir en el informe.
Igual que en años anteriores, el Dr. Grossklaus se inventaba las normas sobre la marcha. Esto queda especialmente claro en el párrafo 131 del informe oficial de la reunión que elabora el Comité, que menciona otra intervención de la National Health Federation que tampoco había recibido el respaldo de ningún Estado Miembro.
Al final de estos debates, el Comité decidió que había hecho unos grandes avances y que debía recomendar a la Comisión del Codex Alimentarius que el texto (Proposed Draft Nutritional Risk Analysis Principles and Guidelines for Application to the Work of the Committee on Nutrition and Foods for Special Dietary Uses [Borrador propuesto de los Principios y directrices del análisis de riesgos nutricionales para su aplicación en el trabajo del Comité sobre Nutrición y Alimentos para regímenes especiales]) fuera ya al paso 5. Una vez que esto ocurra, en la reunión del próximo año del Comité apenas se podrán realizar cambios mínimos y en julio de 2009 la Comisión del Codex Alimentarius podría haberla aprobado y finalizado.
Propuestas sobre los valores de referencia de los nutrientes: muy lejos de la ciencia moderna
A la vista de la investigación más reciente en el área de nutrición, parece bastante posible que el actual enfoque del Comité sobre la fijación de unos valores de referencia de nutrientes en el etiquetado sea considerado por los futuros estudiosos de la historia de la nutrición como un anacronismo casi cómico.Por ejemplo, la genética ya nos ha enseñado que todos somos únicos genéticamente y ahora contamos con evidencias convincentes de que factores como la edad, el sexo, el uso de anticonceptivos, la raza, las costumbres en el vestir, la ubicación geográfica, la donación frecuente de sangre, el consumo de medicamentos, las mutaciones genéticas o la individualidad bioquímica pueden afectar a las necesidades y el estado de las nutrientes de una persona, en ocasiones de una forma drástica.
Sin embargo, en lugar de proteger la salud de los consumidores que, después de todo, es uno de los objetivos declarados del Codex, el Comité propone definir un único valor de referencia para cada vitamina y mineral y aplicarlo a toda la población mundial, a partir de los tres años. Después, cuando se acabe esta labor, se desarrollarán otros valores de referencia de vitaminas y minerales para aplicarlo a los niños de 6 meses a 3 años de edad.
Por eso, cabe pensar que la intención del Comité es solo proporcionar un aval claro al concepto actual de «cantidad diaria recomendada», ya obsoleto y descartado científicamente.
Así, aunque la National Health Federation intentó intervenir en este monumental error de falta de miras proponiendo el establecimiento de un valor de referencia adicional para cada vitamina y mineral que representase a los grupos de población que más lo necesitaban, el Presidente lo descartó, pero sin motivos científicos válidos.
Por este motivo es obvio que aunque las propuestas sobre los valores de referencia de nutrientes siguen estando en unas fases incipientes, cualquiera que pretenda lograr un resultado que refleje la ciencia más moderna o que promueva una nutrición óptima puede esperar sentado…
¿Sigue esperando que el Codex logre una «fantástica victoria»? Pues no es el único…
Los defensores de la salud natural que tengan buena memoria seguramente recordarán la denominada «Natural Solutions Foundation» (Fundación de soluciones naturales). En su informe de una reunión del Comité del Codex sobre el etiquetado de alimentos celebrada en mayo de 2006 afirmaba que el resultado de las conversaciones sobre el papel propuesto para el Codex en la implementación de la estrategia internacional de la Organización Mundial de la Salud sobre régimen alimentario, actividad física y salud era una «fantástica victoria» para la libertad en el ámbito de la salud.Bueno, desde luego esta afirmación no era cierta entonces y sigue sin serlo hoy, especialmente si tenemos en cuenta el resultado de las discusiones de esta reunión. Dieciocho meses después de la supuesta «fantástica victoria», mientras el Codex sigue hablando de la estrategia global, no hay ningún indicio visible de una acción de importancia.
Por ejemplo, aunque la Presidenta del Comité del Codex para el Etiquetado de los alimentos, la Dr. Anne MacKenzie, hizo una presentación en PowerPoint sobre la estrategia global donde se planteaba la pregunta de qué mecanismos existían para la comunicación y cooperación entre los comités y se sugería pedir asistencia a la OMS y la FAO, su valiente contribución quedó relegada a una posición relativamente menor en el calendario de trabajo del Comité, en el apartado de «Otros asuntos y trabajos futuros».
Después del debate que siguió, un tanto inespecífico y confuso, y en el cual un representante de la Secretaría del Codex, el Dr. Jeronimas Maskeliunas, llegó a afirmar sentirse «absolutamente confundido» sobre lo que estaba hablando el Comité, se acordó que se debería formar un Grupo de expertos que tratase la estrategia global justo antes de la reunión del próximo año del Comité y que, tras las reuniones, enviaran un informe al Comité. Más palabras, pero ningún indicio de acción.
En la presente coyuntura, cualquier debate del Codex sobre la estrategia internacional de la Organización Mundial de la Salud sobre régimen alimentario, actividad física y salud parecería a años luz de cualquier tipo de victoria, por no hablar de una victoria «fantástica».
Conclusión
Al igual que los controladores mundiales de la novela Un mundo feliz de Aldous Huxley, la Comisión del Codex Alimentarius no quiere cambiar. Desde su perspectiva, el cambio, en forma de un nuevo sistema sanitario mundial basado en los avances científicos en los campos de la investigación sobre vitaminas y la salud celular, es una amenaza para la estabilidad financiera de la industria farmacéutica. Por eso, los fabulosos hallazgos en la terapia nutricional se consideran subversivos y se tratan como enemigos del «negocio de la enfermedad».Sin embargo, las mentiras y los engaños que se necesitan para mantener la situación no son sostenibles a largo plazo. Tanto si al Codex le gusta como si no, el cambio llegará. Y cuando llegue, los consumidores exigirán responsabilidades a los que intentaron, a sabiendas, impedirles el acceso a los suplementos vitamínicos terapéuticos y a otros tratamientos naturales.
Mientras tanto, aunque sin duda las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, el sida y otras enfermedades comunes de nuestros tiempos serán desconocidas para futuras generaciones, es nuestra responsabilidad hacer que este cambio se produzca más pronto que tarde.
El tratamiento de las enfermedades con medicamentos químicos sintéticos patentados, cuando existen tratamientos naturales más seguros y más efectivos, roza la locura y no se puede seguir tolerando en una sociedad civilizada que se pretenda digna de este adjetivo. Por eso, cuanto antes releguemos el negocio de la enfermedad a la papelera de la historia médica, donde realmente debería estar, mejor para la humanidad.
Dr. Matthias, Rath Vitamina C, Lisina Cáncer
Directorio Verde de GreenPece Mexico
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| Es momento de unirnos como mexicanos y rescatar lo bueno de nuestra gente y nuestra tierra. Sí, hay muchas cosas malas en el mundo pero también hay personas haciendo un esfuerzo por recuperar las cosas que nos hacen grandes. Entre estas cosas maravillosas que tiene nuestro México está la agricultura ecológica y sustentable, esa que cuida nuestros recursos y le da vida digna a las personas que trabajan nuestra tierra. Por eso es importante apoyar a esas personas y empresas que buscan hacer la diferencia. Estar conscientes de que sí tenemos opciones, de que sí hay forma de hacer las cosas de otra manera nos hará tener esperanza de que un planeta sano es posible. Hoy te invitamos a revisar el Directorio Verde, un trabajo realizado con el esfuerzo de nuestros voluntarios de toda la República Mexicana, que compila aquellos negocios que comprobaron la venta de productos ecológicos y responsables con el planeta. De seguro encuentras un lugar en tu ciudad. Si lo visitas, puedes contarnos cómo fue tu experencia. ¡Es momento de promover lo bueno! ![]() Seguiremos apostándole a la Comida sana, Tierra sana. Gracias por leer. |





